perros en la lluvia
Oh, how we danced and you
Whispered to me
You’ll never be going back home
You’ll never be going back home
la borrachera que da habernos dejado 72 euros en cuatro gintonics nos hace trotar fröhlich hasta el Kursaal. importa poco que en la cola un fanático insista en cantar con la voz ronca de Waits mientras otros nos comparamos las puntas de los zapatos sonriendo. raptan mi cámara, se queda en una bolsa de plástico sin papel de burbujas ni nada, me acuerdo de ella durante el concierto con cada flash no autorizado. las luces son preciosas, el bombín descataca como el negro sobre negro de un malevich y de pronto todo el escenario es un toulouse-lautrec. su figura alargada, sombras verdes y rojas, megáfonos azules y amarillos.

ya no podía aguantar más sin decirte que me encanta cómo escribes.
pues nada, pues eso. Ya me atreví.
Suerte con todo.